Hunger strike in Cuba
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
December 2015
M T W T F S S
« Nov   Jan »
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  
Archives
Recent Comments

    Derrota parlamentaria del chavismo puede acelerar reformas en Cuba

    Derrota parlamentaria del chavismo puede acelerar reformas en Cuba
    Los hermanos Castro han gobernado el país -gracias al eficiente aparato
    de inteligencia- sin protestas populares y sofocando a una minúscula
    disidencia interna que por errores de estrategia no ha sabido o no han
    podido conectar con el cubano de a pie
    LA HABANA.-IVÁN GARCÍA
    Especial

    Pasada las doce de la noche, cuando los gerifaltes verde olivos
    escucharon a la presidenta del colegio electoral venezolano Tibisay
    Lucena certificar el fracaso del PSUV de Nicolás Maduro en el plebiscito
    parlamentario del 6 de diciembre, se prendieron las alarmas en las
    oficinas del Palacio de la Revolución en La Habana.

    El epicentro del sismo político venezolano estremeció a la Cuba oficial.
    La de los estadistas timoratos, funcionarios irresponsables e ideólogos
    radicales que pretenden gobernar una nación sumando solo uno y cero.

    El país virtual que diseñan los asesores de Raúl Castro, ocupados en
    esconder la crisis estructural política, económica y social de Cuba, es
    un arma de doble filo.

    El férreo control de los medios en la Isla les permite presentar al
    mundo una sociedad de personas amables y comprometidas con ese truco
    publicitario llamado Revolución Cubana.

    Que existió, pero desde 1976 se institucionalizó como una nación de
    corte soviético sustentando el marxismo como guía política.

    Los hermanos Castro han gobernado el país -gracias al eficiente aparato
    de inteligencia- sin protestas populares y sofocando a una minúscula
    disidencia interna que por errores de estrategia no ha sabido o no han
    podido conectar con el cubano de a pie.

    Ese disparate ideológico y económico lo exportaron a Venezuela. Cuando
    el teniente coronel Hugo Rafael Chávez era un simple golpista, Fidel
    Castro, en la distancia, vislumbró a un futuro estadista.

    Al salir de la cárcel en 1994 Castro lo recibió en La Habana con pompas
    de presidente. Cada paso político de Chávez fue monitoreado por su
    mentor. La habilidad de Fidel Castro permitió instalar en Miraflores
    algo mejor que un aliado ideológico o estratégico en América Latina: un
    ventrílocuo.

    Los hermanos Castro tienen un mérito incuestionable. Manejan por control
    remoto una nación con tres veces más población, PIB y recursos naturales
    que la suya. Y sin disparar un tiro.

    Cuando Hugo Chávez entró por la puerta de atrás en la política
    venezolana, gracias a la corrupción, descontento popular y una pobreza
    descontrolada, llevaba en el portafolio las líneas maestras de su tutor
    Fidel.

    El gran desliz de Chávez, Maduro o los hermanos Castro, ha sido gobernar
    solo para sus partidarios. Hay otros errores de bulto. Ideologizar la
    enseñanza, estatizar negocios productivos y desmontar un engranaje
    económico que funcionaba.

    La respuesta de Caracas al manicomio económico fue culpar al enemigo de
    siempre: el imperialismo yanqui, la burguesía y el empresariado local.
    Lula en Brasil, a pesar de los escándalos de corrupción, y el Uruguay de
    Mujica, demostraron ser una izquierda diferente.

    En el plano internacional, como buenos camaradas de viajes, el brasileño
    y el uruguayo apoyaron o silenciaron los desmanes y disparates de sus
    socios ideológicos. Pero no fracturaron la sociedad como Chávez y los
    Castro.

    La megalomanía de Chávez fue un lastre. Al morir el paracaidista de
    Sabaneta de Barinas, como cualquier caudillo, dejó un vacío de poder
    insuperable.

    Si Maduro hubiese sido precavido, hubiera creado alianzas con la
    oposición para salir del bache. Cuando Nicolás llegó al poder los
    tiempos eran otros. Había pasado la etapa de bonanza con la exportación
    de materias primas y el precio del petróleo iba cuesta abajo. Pero no
    supo aquilatar el momento.

    Las tonterías, groserías e insultos a granel de Nicolás Maduro no van a
    detener la inflación, depreciación del bolívar, crimen organizado,
    escasez de comida o la crispación social en Venezuela.

    Más que la oposición venezolana, el gran contendiente del PSUV es el
    pueblo. Y éste habló el 6 de diciembre. ¿Qué podrá pasar de ahora en
    adelante?

    Si no cambia su estrategia política, inevitablemente le espera el
    desastre. Probablemente la revocatoria antes de 2019 y seguir perdiendo
    cotas importantes de poder.

    Si fuera un presidente decente, Maduro renunciaría. Innumerables fallas
    en la administración del país, violencia récord, corrupción oficial y
    con dos parientes de su esposa acusados por narcotráfico, la mejor
    salida de Maduro, incluso para preservar el chavismo, es dimitir.

    Pero no lo creo. Ese tipo de personas basan su autoridad anulando al
    contrario. La diplomacia no es su fuerte. Todo lo contrario de Raúl
    Castro. Cuando alcanzó la presidencia en 2006 pocos apostaban un centavo
    por él.

    Tenía fama de borracho y conspirador a la sombra. Estaba en el poder
    solo por ser hermano de Fidel. El pitcher relevo llegó en un momento
    crítico. Con una crisis económica estacionaria y un preso político,
    Orlando Zapata Tamayo, que murió en la cárcel durante una huelga de hambre.

    En el plano internacional, Raúl estaba asediado por Estados Unidos y la
    Unión Europea, debido a la pésima estratégica de su hermano, de
    encarcelar a 75 disidentes en la primavera de 2003.

    Pero el autócrata cubano supo negociar un trato ventajoso con la Casa
    Blanca y la UE, sin dejar de reprimir a los disidentes y sin cambiar
    demasiado el status quo.

    Raúl Castro es un experto en vender humo. Un año después del 17 de
    diciembre no ha implementado una estrategia como respuesta a la hoja de
    ruta del presidente Barack Obama.

    Quizás el varapalo del 6D en Venezuela y la emigración imparable de
    cubanos lo animen aplicar reformas serias. Aunque con los Castro nunca
    se sabe.

    Source: Derrota parlamentaria del chavismo puede acelerar reformas en
    Cuba :: Diario las Americas :: Cuba –
    www.diariolasamericas.com/4847_cuba/3500659_derrota-parlamentaria-del-chavismo-puede-acelerar-reformas-en-cuba.html

    Tags: , , , , , , , , , , ,

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *