Hunger strike in Cuba
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
April 2016
M T W T F S S
« Mar   May »
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930  
Translate
EnglishFrenchGermanItalianPortugueseRussianSpanish
Archives
Recent Comments

    El Presidio político cubano en lucha contra el olvido

    El Presidio político cubano en lucha contra el olvido

    En un simposio celebrado en Miami, los ex presos compartieron
    experiencias en las cárceles cubanas
    Este tipo de eventos se propone contrarrestar opiniones de los que
    estiman que la memoria histórica puede entorpecer la nueva política de
    acercamiento
    Denunciaron que se ha recrudecido la represión en la isla desde el
    restablecimiento de relaciones con EEUU
    LUIS DE LA PAZ
    Especial/el Nuevo Herald

    El restablecimiento de relaciones entre Estados Unidos y Cuba ha creado
    una suerte de amnesia intencional, con la que se intenta echar un manto
    de silencio sobre el daño que casi seis décadas de dictadura ha causado
    en la isla y en el cubano. Sin embargo, el politólogo Julio M. Shiling,
    director de la organización Patria de Martí, organizó el simposio
    Presidio político cubano: un conversatorio, en el que los ex presos
    políticos Alberto Grau Sierra, Ángel Cuadra, Cary Roque y Luis G.
    Infante, ofrecieron sus testimonios con la autoridad que les brinda los
    años en las prisiones castristas.

    El evento, celebrado el martes pasado en West Dade Regional Library,
    formó parte de un abarcador ciclo de conferencias y presentaciones
    diseñadas para, explica Shiling, “promover una mayor concientización
    política con apego a la libertad y la democracia”. De esa manera se
    busca contrarrestar las opiniones que estiman que la memoria histórica
    puede entorpecer la nueva política de acercamiento.

    El recién concluido congreso del Partico Comunista de Cuba dejó claro
    que no hay intenciones de cambios en la isla. El historiador y
    periodista Pedro Corzo, director del Instituto de la Memoria Histórica
    Cubana contra el Totalitarismo, entiende que hay que insistir en el
    carácter dictatorial del castrismo y que “es necesario llevar ante la
    justicia a aquellos que han causado tantas muertes”.

    El instituto que encabeza Corzo, ha publicado libros, filmado
    documentales, confeccionado calendarios y realizado numerosas
    conferencias con los protagonistas y las víctimas del castrismo para
    “mantener viva en la memoria colectiva, las atrocidades que comete a
    diario ese régimen esencialmente perverso”.

    Uno de los participantes en el simposio, Ángel Cuadra, que pasó 15 años
    en la cárcel cubana, habló de la creación literaria en las prisiones.
    “La soledad y el derrumbe que provoca el horror del presidio puede
    conducir también a la creación literaria”, apuntó Cuadra, presidente del
    Pen Club de Escritores Cubanos en el Exilio y del Ex-Club, la Asociación
    de Ex presos Políticos.

    “Para algunos presos hubo una especie de canalización de su realidad a
    través de la literatura. Algunos escribieron poemas, otros una canción,
    otros hicieron dibujos. Me refiero al caso específico de Ernesto Díaz
    Rodríguez, un pescador que estuvo muchos años en prisión y que se
    convirtió en un escritor de literatura infantil”, destaca Cuadra.

    El olvido de los más jóvenes

    Tal vez el problema que más daño esté haciendo a la continuidad de la
    memoria histórica es que los jóvenes no quieren hablar del pasado y
    tienen un rechazo casi instintivo a cualquier conversación que aborde
    esos temas.

    “Eso ya pasó”, dijo Josiel Fernández, de 31 años, que lleva cuatro años
    en Miami. “Eso hay que dejarlo atrás”, insistía. Sin embargo cuando se
    le recordaba que todavía siguen pasando cosas, como la muerte en una
    huelga de hambre de Orlando Zapata Tamayo en el 2010 y las golpizas y
    arrestos dominicales a las Damas de Blanco, su respuesta es mucho más
    turbia: “Bueno, hay que esperar a que esas gente se mueran [los Castro]
    para ver qué pasa”. Ese es el asidero, la esperanza, de muchos en Cuba y
    en el exilio, sin reflexionar que el aparato político puede urdir
    sorpresivos mecanismos, como ha demostrado que son capaces de hacer.

    Cuadra piensa que “la gente nueva se sienten frustrada ante el régimen.
    Muchos de los que recientemente vienen no tienen información o
    referencia histórica, por eso reaccionan así”, destaca el intelectual
    cubano; añadiendo: “Muchos no desean hablar de sacrificio y heroicidades
    que ellos no quieren asumir y por eso tratan de borrar el vínculo con el
    pasado, para no sentirse en compromiso. Temen asumir una posición de
    exilio, y reconocer el legado de quienes los precedieron en el destierro”.

    La postura de Corzo apunta a los padres como responsables: “Muchos no
    les explicaron a sus hijos los desmanes del castrismo como una manera de
    protegerlos, de evitar que asumieran una actitud beligerante; pero
    también por vergüenza personal, por haberse sumando muchas veces al
    régimen y demostrar simpatías por un sistema político y social que en
    realidad despreciaban”.

    Shiling señala que “estamos ahora ante una movida estratégica de la
    dictadura. El régimen castrista cometió crímenes en nombre de un
    sistema. Nosotros pretendemos recordar ese pasado en el presente, pues
    hoy se siguen cometiendo atrocidades contra la dignidad del cubano. Eso
    es lo que queremos tener presente en este simposio, recordar que tiene
    que haber justicia”.

    Foros como este le puede dar a las nuevas generaciones su primer
    contacto directo con el pasado en las voces de los protagonistas de
    aquellos eventos. Sin duda el lema “Prohibido olvidar” es una necesidad
    principal si se quiere llegar a una sociedad mejor en la isla. La labor
    realizada por las distintas organizaciones, incluso mediante la
    literatura testimonial, será un catalizador para la reconstrucción de Cuba.

    “Por eso buscamos recalcar las brutalidades y mencionarlas con nombres y
    fechas. Con parte de la nación cubana fuera de la isla, tenemos la
    oportunidad de impartir clases de historia y en este caso, en las voces
    de los protagonistas de esas hazañas”, destaca Cuadra.

    Por su parte, Ángel de Fana, presidente de Plantados hasta la Libertad y
    la Democracia en Cuba, alaba el simposio señalando: “Al hablarse del
    presidio histórico, de las huelgas de hambre, vemos que las
    circunstancias son muy similares a las de hoy”.

    De Fana estima que por el presidio político cubano han pasado más de
    100,000 personas desde 1959, y le da crédito a las cifras recientemente
    manejadas por la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación
    Nacional (CCDHRN) que preside en la isla Elizardo Sánchez Santa Cruz,
    que cifró en 93 el número de reclusos por razones ideológicas;
    añadiendo, que pueden haber muchos más por causas definidas por el
    gobierno como comunes, pero que tienen un motivo político.

    Con tanto diálogos, intercambios y relaciones ya no se habla de los
    presos y fusilados. Aun así hay quienes mantienen viva la llama, como el
    escritor y artista plástico Juan Abreu, quien en Barcelona, España,
    donde reside, está realizando una abarcadora serie de retratos de los
    fusilados por el castrismo, algo que ha llamado la atención
    internacional y motivado entrevistas en medios de España, Estados
    Unidos, México, Argentina y otras latitudes.

    La mujer en ‘un sistema penitenciario perverso y sádico’

    La ex presa política Cary Roque, que también participó en el encuentro,
    dice estar siempre dispuesta a involucrarse en estos eventos para
    explicar qué pasó, por qué pasó. En su intervención compartió sus
    experiencias como mujer “bajo el sistema penitenciario más perverso y
    sádico que ha habido en América Latina”, donde estuvo 16 años
    encarcelada. “Hay que recordar lo que se ha hecho, mencionar la lucha
    armada, los años de silencio ante las denuncias, la situación actual, la
    forma en que el régimen socavó todos los derechos civiles de una manera
    muy violenta y agresiva”, apuntó. “Eso hay que recordarlo cada día y
    tratar de llevarlo a las nuevas generaciones, como hacen los judíos, que
    desde que nacen sus hijos les están enseñando lo que les hicieron, esa
    es la única manera de evitar que se repita”, recalcó.

    Roque está consciente de la falta de información histórica en los más
    jóvenes: “Para el cubano de unos 30 a 40 años es mejor no tocar estos
    temas. Hay un rechazo natural que está en el subconsciente hacia todo lo
    que tiene que ver con la política. A la juventud hay que animarla a
    través de programas de radio y televisión. Estamos ante una gran
    arremetida por parte del régimen”, enfatiza.

    Como la mayoría de los entrevistados, Roque destaca el aumento de la
    represión en la isla desde el restablecimiento de las relaciones con los
    Estados Unidos. Por otra parte, se ha desenterrado también los elementos
    de la guerra fría, con una sorprendente avanzada colocada en posiciones
    esenciales, capaces de negarle a Ramón Saúl Sánchez la residencia, la
    cual había solicitado desde el 2012 sin recibir respuesta, y ordenarle
    que abandone Estados Unidos. En otra de las inesperadas maniobras, vetan
    al músico Paquito D’Rivera en un evento cultural en la Casa Blanca.

    El también preso político José A. Albertini, director del programa Cuba
    y su historia en el Canal 17 de Miami estima que “el castrismo ha
    sometido a más de dos generaciones de cubanos a vivir un largo estado de
    posguerra que se ha extendido por más de 50 años y que en el presente se
    ha agudizado sensiblemente”.

    “Todas las generaciones de posguerras tienen atributos comunes como son
    sobrevivir a cualquier precio; desarrollo de un egoísmo feroz, en el
    cual el YO con mayúscula se convierte en el centro de la existencia
    universal. Asimismo, se incrementa, entre los más ilustrados, el
    pesimismo y la negación de valores y tradiciones a los que culpan de los
    males presentes. Estas posturas, en muchos casos, conducen al
    conformismo y sus diferentes caminos de evasión, por muy creativos o
    novedosos que sean los temas de ficción, ensayos o propuestas
    filosóficas. Pienso en el existencialismo, interpretaciones y
    vertientes, y eso es lo que estamos viendo en el cubano de hoy, en las
    nuevas generaciones que se resisten a tomar un pasado y el legado de sus
    compatriotas como bandera, y guía, para hacer desaparecer el presente
    funesto que hoy tiene Cuba”, concluye Albertini.

    Source: Los presos políticos cubanos no quieren ser olvidados | El Nuevo
    Herald –
    www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/cuba-es/article74719507.html

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *